Aquellos parroquianos que suelen hacer escala en esta tasca, los habituales y los ocasionales, habran detectado de las descaradas y no disimuladas simpatías que éste humilde bloguer profesa hacia la República del pais vecino, la de Francia, que no la de Portugal, se entiende. La verdad es que de Francia, me gusta todo...su cocina, sus vinos, sus quesos, su cultura, sus paisajes, sus mujeres...Pero también me gusta su chauvinismo, su ciencia, su tecnología, su clase empresarial y productiva, su sistema político, su exquisita pero firme laicidad frente a la iglesia católica, sus impresionantes protecciones sociales o su refinada hipocresía...!Y que decir de su Revolución!...aquella donde la amorfa masa de "sansculottes", hasta entonces parias irremediables de por vida, se transformara a base de tajos y siega de gaznates, en ciudadanos libres, entre proclamas por los cadalsos bajo el imperativo constitucional de la guillotina. Se que algunos de los cardenales de la Iglesia de la Ilustración, en el fondo, les repatean los franceses, su cultura y su Revolución, pero a mi de los gabachos, me fascina hasta su defenestrada monarquía !Que ya es decir!... Pero no eran éstos los motivos del post. Hoy, conmemorando el 14 de abril, día de la República Española, quisiera rescatar una de las escasas cosas que quizás se pudiera salvar de aquella república desgraciada en su breve andadura por la España miserable, la del atraso secular; una nación guiñapo, postrada y sumisa, cuando no humillada por cualquier hijo de vecino, tanto del cacique nacional como extranjero, bajo la eterna sombra del tricornio, la sotana y los sables...Me refiero al Centralismo. La castaza política que hoy controla la pseudo-democracia que padecemos, no estuvo a la altura de miras que precisaba el cambio de nuestra España profunda. En la transición desaprovecharon una ocasión histórica para para dar el salto definitivo y acercarnos a la Europa avanzada de una vez por todas. Pero no, se castró una vez más ese anhelo porque la altura de miras de toda esta gentuza aportunista y trepa, toda ella, desde el más simple concejal de ayuntamiento, hasta el Rey, no ni iba más allá de la prebenda y la poltrona. El bolsillo lo primero y al pais que le dieran por donde siempre, porque treinta años después, seguimos chapoteando en la laguna infecta de la verguenza social y el chalaneo político...!Dices tu de Berlusconi!... Lo único potable que las castas dominantes anteriores, monarquía absoluta, aristocracia, clero y militares nos dejaron, fué un pais geopoliticamente vertebrado. No como consecuencia de un proyecto de mejora del pais, cierto es, sino como mejor forma de dominio sobre una población de súbditos harapientos, ya de por si derrotados por la miseria y el hambre. Pero al Centralismo lo único que se necesitaba era democratizarlo, como hicieron los franceses, no suprimirlo. !Menudo engorro se quitaron de encima con las autonomías y los nacionalismos!..!Francia es Francia y punto!...!Oiga!...!Que yo soy bretón!...!Oui, bien sure...passez vous!...!Madame, ici il y a un autre que desire coucher avec toi!...La Madame se llamaba Guillotina, claro.. !Joder!...el nacionalismo se acabo de un tajo. Desde cualquier punto de Francia, de las ciudades más distantes, al villorrio más insignificante, lo primero que se señala es la direción hacia París. Todos los caminos te llevan a la capital de Francia. La República española respetó el Centralismo, !Lástima que no siguiera a la francesa en todo lo demás!...